Sorprende a tu Pareja con unos Besos Increíbles

Sorprende a tu Pareja con unos Besos Increíbles


Besos Simples: En esta categoría, se encuentra el más simpático e ingenioso de los besos. El llamado beso esquimal, que consiste en un simple roce de nariz, lleno de cariño y sin intenciones escondidas. Luego, tenemos el beso tradicional de mejilla, que generalmente es el preferido para demostrar afecto, gratitud, amistad o amor, dependiendo esto último de la intensidad del mismo. También existen los casos de dos, tres o más besos para saludar. Esta cantidad de besos, varía según las costumbres de cada zona o país. Inclusive en otros lugares se acostumbra a saludar, dando uno o varios besos sin contacto, con un beso al aire, en lugar de dárselo en la mejilla a otra persona.

Besos Respetuosos: Este tipo de besos, son frecuentes cuando se quiere demostrar algo más profundo que el cariño, como por ejemplo, para expresar una admiración especial hacia otra persona. En estos casos la costumbre es dar un beso en la mano, que tradicionalmente se puede observar en contextos religiosos, también utilizado para saludar a una dama o en eventos protocolares. Estos besos indican gran devoción, obediencia y veneración según el entorno. Otra clase de besos de esta categoría, puede ser el beso en la frente, que expresa un profundo cariño y lealtad a un ser cercano o gran solidaridad y apoyo hacia una persona con dificultades o enferma.

Besos Apasionados: Estos besos son bastante comunes, generalmente son los preferidos cuando el deseo y la atracción están presentes entre dos personas. Se trata de besos en la boca o quizás más conocidos como los famosos besos de lengua. A pesar de que la fórmula solo consiste en abrir la boca, juntar mutuamente los labios, cerrar los ojos y con la lengua, jugar con la lengua de la otra persona, cada persona tiene su propio estilo. Esto varía, entre otros factores, en base a la experiencia adquirida, el tipo de encuentro y la forma de besar que tiene la otra persona. Lo que nadie dice, es que la gran variedad en este tipo de besos, hacen a esta cuestión aún más interesante.

Besos Provocativos: Generalmente sirven para estimular los deseos más profundos de la persona que los recibe. A continuación, recomendamos estos besos provocativos, bastante eficaces.

Beso Directo: Si la persona a la cual desea besar, es tímida, no se anima, pero sabe que hay atracción mutua. Pruebe acercarse lentamente a su rostro, observe su mirada e inesperadamente junte sus labios con los suyos y sorprenda con un hermoso beso sin anunciarlo o pedirle permiso.

Los Celos: un enemigo oculto!

Los Celos: un enemigo oculto!

Los Celos: un enemigo oculto!

Dicen que quien no los siente no está enamorado. Dicen que son la expresión del amor, o decían, porque, la pareja y el matrimonio de hoy cambió. Sin embargo, el sentimiento es primario y real, muchas mujeres y varones lo sienten y no saben cómo escapar a él. Sin llegar a la posesividad total, hoy muchas personas sienten angustia y miedo de perder al ser amado.

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El amor y el matrimonio

El amor y el matrimonio

Una noción muy extendida acerca de estos dos términos, el amor y el matrimonio, sostiene una aproximación tan significativa que bien pudieran presentarse casi como sinónimos, como elementos hermanados que se dirigen en la misma dirección, ya que, además, ambos parecen brotar o aparecer desde las mismas motivaciones para colmar idénticas necesidades humanas.

Pero como sucede en infinidad de ocasiones, muchas creencias populares sólo se mantienen a través de hacer constar la presencia de un mito, independientemente de que estemos ante una superstición o ante un clamor de muchos ciudadanos.

El matrimonio es una institución social, y nada tiene en común con el amor, nada, excepto el antagonismo en el que ambos puedan verse inmersos. Ello no elimina la posibilidad, claro está, de que existan parejas que hayan accedido a dicha unión impregnados por la esencia del amor. Pero, la justificación de la celebración de dicha convención responde a una especie de impuesto que se paga al cercano círculo social que rodea a aquellos que acceden a formalizar dicho encuentro. Por lo tanto, sin negar que algunos matrimonios estén basados en el amor, y que este pueda también perdurar mientras estén casados, hemos de matizar que lo mismo puede suceder sin que nos sometamos a la práctica de ese acuerdo o pacto social.

Por otra parte, no parece sostenerse la hipótesis de que el amor pueda ser fruto del matrimonio. Es un hecho extraño que el proceso del enamoramiento se produzca una vez que la pareja haya contraído matrimonio. Más bien, lo que se produce no es sino una especie de acomodación a una nueva etapa que, poco a poco, va minando le espontaneidad que caracteriza al sentimiento amoroso.

El matrimonio es un arreglo económico en el que se ponen de manifiesto las cláusulas de un “seguro de vida” que, además, perdurará hasta la muerte de una de las dos partes.

El amor va unido al proceso de cambio social. ¿Por qué se enamoran y se casan las personas?. La respuesta parece obvia a primera vista. Parece del todo natural que una pareja que se enamora desee formar un hogar, y que busquen su realización personal y sexual en su relación. Sin embargo, este punto de vista, que parece ser evidente de por sí, es de hecho bastante raro. La idea del amor romántico no se extendió en occidente hasta fecha bastante reciente, y no ha existido jamás en la mayoría de las otras culturas. Sólo en los tiempos modernos el amor, el matrimonio, y la sexualidad se han considerado íntimamente ligados entre sí.

En la Edad Media, y durante siglos después de ella, las personas se casaban para perpetuar la posesión de un título o de una propiedad en manos de la familia, o para tener hijos que trabajaran en la granja familiar. Existían relaciones sexuales fuera del matrimonio, pero en estas no intervenían demasiado los sentimientos que asociamos con el amor, tal y como hoy lo entendemos.